Luego de hacer sus guardias por los pasillos de Hogwarts Harry se dirige a una habitaci贸n que no es la de 茅l, pero conoce como a la palma de su mano.
Luego
de hacer sus rondas por todo Hogwarts, asegur谩ndose de que ninguno de los
insoportables estudiantes estuviera fuera de sus dormitorios. El profesor de
Gryffindor caminaba con cautela con el hechizo Lumos iluminando el piso frente
a 茅l, por un camino que conoc铆a muy bien.
Despu茅s
de caminar unos 5 minutos se par贸 frente a una puerta de madera, oscura, como
extra帽amente estaba la noche ese d铆a. Toco la puerta tres veces con su pu帽o
cerrado y una respuesta afirmativa no se dio a esperar del otro lado. Luego de
un par de minutos que se le hicieron eternos, esperando en el fr铆o pasillo, la
puerta se abri贸 dejando ver a un muy sonriente Snape, sus ojos brillaban, y un
no muy notable sonrojo adornaba su rostro. A Harry se le estremeci贸 el coraz贸n
al ver aquello, y un ligero temblor recorri贸 todo su cuerpo, aunque no lo dio a
demostrar.
—
¿Interrumpo algo? — Pregunt贸 lo obvio, claro que estaba interrumpiendo algo
¿porque m谩s Snape tendr铆a en la cara un sonrojo? Estaba claro que 茅l estaba...
—
Para nada ¿Vas a pasar? — pregunt贸 Snape al ver que Harry se quedaba vi茅ndole
al rostro un poco perdido, sonri贸 al ver que un peque帽o sonrojo se plant贸 en su
cara al darse cuenta, avergonzado asinti贸 con la cabeza y entr贸 a la habitaci贸n
de Severus. — Los chicos estuvieron un poco intensos hoy ¿no es as铆? —
pregunt贸 el mayor al tiempo que cerraba la pesada puerta de madera.
—
S铆, en especial ese tal Juli谩n Smith de Griffindor, y Dai Yagami, ¡no puedo
creer que mi propio estudiante me respete tan poco! — dijo un poco indignado con
un tono de diversi贸n, pero se asegurar铆a de que pagaran por estar meti茅ndole
ideas en la cabeza.
Snape
ri贸 al tiempo que negaba con la cabeza, se acerc贸 a Harry y le dio un beso en
la mejilla, tom贸 su mano derecha, lo dirigi贸 al ba帽o y encendi贸 la luz.
—
te he preparado el ba帽o, debes de estar cansado el d铆a de hoy.
—
Gracias— sonri贸 somnoliento el menor, estaba cansado luego de las rondas.
Snape
mir贸 de nuevo el rostro de su querido Harry con admiraci贸n y sonri贸, quiso
darle un beso en los labios pero se contuvo, no sab铆a si era correcto, solt贸 su
mano con un poco de reticencia y se dirigi贸 a la cama dejando a Harry para que
se diera un ba帽o. Ya sentado en la cama con su espalda contra el respaldo de
esta tom贸 su carpeta comenzando a planear los horarios de los estudiantes.
Luego
de unos minutos Harry apareci贸 por la puerta del ba帽o sec谩ndose el pelo con una
toalla peque帽a, con una camiseta puesta, era Blanca y le llegaba hasta un poco
menos de la mitad de los muslos, y m谩s importante, era de Snape. El mismo se
descubri贸 a s铆 mismo mirando las piernas del contrario. Sinti贸 un leve
hormigueo en sus partes bajas, pero lo ignor贸 y decidi贸 apartar la mirada,
Harry por otra parte hab铆a seguido su mirada y ahora estaba por completo
sonrojado.
—
¿Que estas mirando? — pregunt贸 con tono enojado, lo que lo hac铆a parecer
un poco lindo con el rostro que estaba haciendo ahora mismo. Snape sonri贸 con
ternura.
—
Ven, vamos a dormir— Snape palmea a un lado de 茅l en la cama, y Harry acepta
con rapidez queriendo salir de la mirada voraz del contrario.
Ya
acostados uno junto al otro, hab铆a pasado una media hora. Harry d谩ndole la
espalda a Snape y fingiendo estar dormido, o al menos intentando quedarse
dormido. Snape suspir贸, escuch贸 que la respiraci贸n de Harry se hac铆a m谩s suave
y acompasada, acarici贸 el pelo de la hermosa persona que ten铆a en frente,
suspir贸 nuevamente. No pod铆a describir todas las emociones que se aglomeraban
en su pecho, luego de muchos a帽os ense帽ando en el colegio de Hogwards, ya no se
sent铆a tan solo. Harry decidi贸 hacerse profesor en vez de convertirse en Auror
como su padre, se hab铆an hecho muy amigos, hasta el punto de dormir en la misma
cama y saludarse con besos en las mejillas, pero para Snape eran m谩s que solo
besos de amigos, era m谩s que solo dormir en la misma cama, y sab铆a que Harry no
iba a cambiar su sexualidad por un Slytherin con una personalidad tan mala,
pues sab铆a que coqueteaba un poco con las profesoras, seguramente se le reir铆a
en la cara.
Ya
despu茅s de unos minutos acariciando su hermoso cabello suspira de nuevo, estaba
dudando si decir lo que ten铆a en la punta de la lengua pero no lo aguant贸 m谩s,
quer铆a que aunque sea el viento lo supiera, que por un segundo los rumores que
esparc铆an los estudiantes sobre ellos se hicieran realidad, aunque sea solo un
momento pretender que los dos se amaban, y no lo contuvo m谩s.
—
Te amo Harry Potter. — susurr贸, su coraz贸n temblaba por la emoci贸n del momento,
y no se dio cuenta que el cuerpo frente a 茅l se tens贸 y estremeci贸 con fuerza
por la declaraci贸n.
Harry no sab铆a que hacer, su rostro estaba tan caliente que estaba seguro de
que ten铆a un sonrojo color sangre en la cara, Suavemente se dio vuelta hasta
mirar a su amigo, el cual ten铆a los ojos muy abiertos, asustado y sorprendido
Snape trag贸 en seco.
Lo
que pas贸 a continuaci贸n no se lo esperaban ninguno de los dos, Harry acerc贸 su
rostro al de Snape y le bes贸 en los labios, un beso casto e inocente, se separ贸
y mir贸 a los ojos del otro buscando aprobaci贸n para seguir el beso, Snape
segu铆a paralizado as铆 decidi贸 tomar las riendas del beso con m谩s fuerza, el
beso era salvaje, no supo en qu茅 momento el mayor sali贸 del asombro, pero pod铆a
sentir como pr谩cticamente su boca era violada por la de su compa帽ero. Cuando ya
lo hab铆a oxigeno entre los dos se obligaron a separarse, se quedaron mirando a
los ojos del otro y una peque帽a sonrisa seductora apareci贸 en los labios de
Snape.
Harry
estaba que no cre铆a lo que acababa de ocurrir, hab铆a actuado por puro impulso y
al ver la sonrisa del contrario se sonrojo mucho m谩s que al descubrir a Snape
diciendo aquello, se dio la vuelta y se tap贸 por completo con la s谩bana hasta
la cabeza.
Las
palabras no hac铆an falta, todo estaba dicho con aquel beso, pero hab铆a algo que
uno de los dos ten铆a que decir.
—
Yo tambi茅n te amo Severus Snape.
Snape
sonri贸 satisfecho, su coraz贸n lat铆a a mil por hora, abraz贸 la bolita que se
hab铆a hecho Harry bajo las s谩banas y los dos durmieron con un sentimiento de
calidez en el pecho acurrucados el uno con el otro en esa noche tan oscura y
fr铆a.